BEIRUT/EL CAIRO.- El conflicto sirio amenaza con extenderse al país vecino: dos personas murieron ayer en Líbano en combates entre seguidores y detractores libaneses del régimen alauita sirio del presidente, Bashar al Assad, informaron las autoridades de seguridad.

Las fuerzas de seguridad lograron restaurar la calma después de que en la ciudad portuaria de Trípoli se registraran enfrentamientos entre combatientes del barrio alauita de Yabal Mohsen con otros del barrio sunita de Baba al Tabbanih, en los que se utilizaron lanzagranadas y armas de fuego. Dos personas murieron en la misma área en episodios de violencia relacionados con el conflicto sirio el pasado febrero.

Mientras tanto, en Siria perdieron la vida al menos 25 personas, la mayoría civiles, según informaron activistas. El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que los fallecidos sufrieron disparos de las tropas del Gobierno en las provincias de Hama, Homs e Idlib.

Además, se produjeron choques entre desertores del Ejército y las tropas fieles al régimen en las ciudades de Daraa, Deir al Zur y la capital, Damasco, que dejaron al menos seis muertos.

Las informaciones que llegan desde Siria no pueden ser verificadas de forma independiente, pues el Gobierno ha prohibido la presencia de la mayoría de medios extranjeros de las áreas convulsas desde el comienzo de las protestas contra el régimen de Al Assad en marzo de 2011.

La persistente violencia en Siria hace aumentar las dudas sobre la viabilidad de un alto el fuego mediado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y teóricamente vigente desde el 12 de abril. (DPA)